Graduate Profile: Almuataz Monther Salem ’11

Every graduate of Bethlehem University has an interesting and compelling story to tell. Because of the unique situation of Bethlehem University and the diversity of the Palestinian people it serves, many fascinating things can be heard but sometimes there are stories that are especially noteworthy for the way they reflect the triumph of the human spirit of the students of Bethlehem University.

Take student Almuataz (el-MU-taz), class of ’11. Majoring in Computer Science, Almuataz is completing his studies after having endured an academic career rife with troubles which resulted from living in a part of Palestine which is contested. The village, called Al Wallajeh, is located between Bethlehem and Jerusalem. Practically, it is under the care of the Palestinian Authority, which provides all services however the Israeli Military Authority retains external control of the area. Residents who apply to the Israeli government for permits to build houses are out rightly refused as the Israelis claim these Palestinian residents have no legal rights in the area.

When Almuataz’s family, in 2003, applied for a permit to build the family a new permanent home with money borrowed from dear family members living in New York, they were refused. This caused a great amount of consternation for the family as not only did they have the need and right to own their own home – they could see that as Palestinians living in Palestinian lands, they had a logical right to do so.

Trusting in God, the Salem family erected the home and moved in with joy and celebration.  Soon afterwards, though, horrible news arrived. The house that they had lovingly built was slated for demolition. For the next three years, the Salem family battled the demolition order in the Israeli courts. During that time, Almuataz applied to and was accepted into Bethlehem University. The judge of the case claimed that the Salem family did not even have business appealing the decision as they were Palestinians and not part of the Israeli system, amplifying the already omnipresent uncertainty of the status of the village. Ultimately, the decision to demolish the Salem home was upheld and the fee of 30,000.00 NIS ($8,600.00) was to be paid by the already indebted Salems. On December 31st, 2006, Israeli workers knocked on Almuataz’s door and ordered them to grab their belongings and vacate the house. The house was then demolished. Almuataz struggled to finish exams during his first semester as a Bethlehem University student.

The family moved in with relatives while Almuataz and his brother chose to remain in a tent by the ruins of the house. He explains they felt miserable about the idea of losing the nascent independence that came with living in their own home. Meanwhile many internationals came to witness the situation while local residents and even some Israeli’s pooled money to rebuild the family’s home. So by 2008, Almuataz’s second year in university, the family had a new home. Again the dark news came that the house was to be demolished but this time, to make way for the Israeli Segregation Wall. After only 8 months, demolition workers tore down the house.

Noting this huge injustice, internationals and locals decided to do something again to help the Salem’s, who had become fatigued from psychological, financial, and physical suffering they had endured. They initially refused the Holy Land’s Trust’s offer to build the home again however after persistence; they decided to take the risk again. After the efforts of hundreds of people, the house was built and the Salem’s moved in.

So far, Almuataz says, the Israeli’s have not sent any new demolition orders however the family does not feel secure as the Wall, which is planned to surround the village, has been built only 50 meters away from the house. Almuataz says this experience has strengthened him and given him maturity far beyond previous levels. He says that the insight his suffering has given him pointed him in the direction of the fight for human rights. After his graduation, he plans to travel to the UK to volunteer with Rights and Humanity in Liverpool to help contribute to what he knows to be needed in his land; hearts and minds that desire and are educated for peace in this land. Bethlehem University wishes all graduates great success and hopes that like Almuataz, they will choose paths that will lead to a better future for themselves and Palestine.

Presencia institucional de las universidades de La Salle en Vancouver

stand en NAFSAEn la conferencia anual de la Asociación NAFSA que tiene lugar en Vancouver además de la presencia de los centros universitarios en las delegaciones propias de cada país, por primera vez un stand propio de las universidades de La Salle refuerza la presencia Institucional.

La asociación de universidades lasalianas ha elaborado materiales gráficos para darnos a conocer en este importante foro mundial.

Como inicativa surgida de los responsables de internacionalización de Colombia, España, México y Francia y apoyada decididamente por responsables de la IALU, nos alegramos con este nuevo paso en la activación de nuestra presencia coordinada en los foros internacionales.

Los sueños de La Salle

LSdreams_LaSalle2010Con el nombre LSdreams los centros universitarios del distrito ARLEP han promovido un concurso entre los estudiantes preuniversitarios de los centros de La Salle en Europa que ha sido tutorizado desde la Universidad Abierta La Salle (OULS).

El jurado ha valorado el cumplimiento de las fases de construcción de projectos de mejora del entorno próximo a los centros.

En esta primera convocatoria han participado equipos de Jordania, Jerusalén Bélgica, España, Andorra  y Portugal.

Un trabajo especialmente destacado lo ha realizado un grupo de estudiantes de La Salle Buen Pastor de Jerez de la Frontera cuyo video de presentación se puede ver en La Salle Jerez dreams.


Congrès mondial des Universités en Agriculture

Les 27, 28 et 29 juin prochains, GCHERA, tiendra son 7ème congrès mondial à LaSalle Beauvais. Ce sera l’occasion de mettre en exergue le rôle crucial qu’auront à jouer les universités en agriculture, et de manière plus générale, l’enseignement agricole, pour relever les défis alimentaires et environnementaux dans un contexte de flambée des prix des matières premières et de présidence française du G20. Plus…


Premiados dos estudiantes de arquitectura de La Salle Campus BCN

Beatriz Quintela y Tomás Montis, estudiantes de arquitectura de La Salle Campus BCN, han recibido el 3r premio en el concurso de ideas para el Museo Olímpico de Atenas (MOA).

Estos dos alumnos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de La Salle han diseñado un proyecto en el que proyectaban el MOA en varios pabellones, de forma que el visitante se los encontrara a medida que avanzaba su paso, tal y como lo definía Le Corbusier. El objetivo es proyectar un museo con un recorrido exterior ya que el clima en los países mediterráneos es ideóneo para este tipo de proyectos. ¡Enhorabuena!


La Salle, Mejor Caso de Responsabilidad Social Universitaria: Ganar Ganar

Nuestro Modelo Educativo, así como los programas de acción social fueron reconocidos como el mejor caso de Responsabilidad Social Universitaria 2010, por la prestigiosa revista Ganar Ganar, especializada en RSC y Desarrollo Sustentable, que por octava ocasión entrega galardones en las categorías de Mejor Caso de Responsabilidad Social, Mejor Artículo, Mejor Investigación, Mejor Evento de RS, Mejor Reporte Social o de Sostenibilidad, Mejor Entrevista, Mejor Publicidad con Responsabilidad Social y Mejor Caso de Responsabilidad Social Universitaria.

Salvador Flores, coordinador de Desarrollo Social y Comunitario, recibió a nombre de la Universidad La Salle el premio, quien durante su intervención comentó:

“La Responsabilidad Social Universitaria considera la forma en la que se administran los recursos humanos y materiales en la Universidad; los impactos y efectos colaterales en su quehacer de formar personas y profesionistas en los valores éticos y del desarrollo humano sostenible a través de los cuales éstas promoverán como egresados y profesionales un desarrollo social justo.

Al recibir este reconocimiento la Universidad La Salle, próxima a cumplir sus primeros cincuenta años de vida como institución de educación superior mexicana, refrenda su compromiso de mantener; como lo sugiere metafóricamente la escultura que recibimos esta noche, nuestras manos abiertas y extendidas (estas manos son el pensamiento crítico y la reflexión) en el quehacer educativo y formativo de toda persona sin distingo alguno.”

Dos de ocho

Nuestro egresado de Ingeniería Cibernética,  Juan Alberto González Esparza, director de  Microsoft de México fue galardonado por su entrevista como el mejor caso de Responsabilidad Social Corporativa. Juan Alberto forma parte del Consejo Consultivo de la Universidad y es un claro ejemplo de la contribución de nuestros egresados a la sociedad.

Por su parte, Eloy Rodríguez Alfonsín, Presidente de Grupo Editorial ACCSE FM, aseveró que en México la responsabilidad social es un tema que avanza día con día, pero es necesario reconocer que aún queda mucho camino por recorrer, pues existe un universo de empresas y organizaciones que deben asumir la práctica de la responsabilidad social, como una estrategia novedosa que les permitirá enfrentar los retos de la sustentabilidad.

La entrega del galardón se llevó a cabo el 24 de marzo de 2011, a la que asistieron más de 350 personalidades de la Responsabilidad Social en México, ante quienes La Salle, se posicionó como Universidad líder en la materia.

La Universidad La Salle dirige sus pasos en materia de Responsabilidad Social a partir de un modelo que contempla 4 grandes procesos: la gestión ética y ambiental de la institución; la formación de ciudadanos conscientes y solidarios; la producción y difusión de conocimientos socialmente pertinentes y el cuarto, la participación social en promoción de un desarrollo más equitativo y sostenible.

Un la obra educativa lasallista se plantean los conceptos de la formación integral del estudiante para atender las necesidades de las personas, tanto la parte física, intelectual y social como en la espiritual, convencida que a través de sus egresados es como podrá contribuir a la transformación de la Sociedad.

Los ganadores en la octava entrega de Premios Ganar Ganar:

En esta edición de los Premios Ganar-Ganar resultaron galardonados como:

Mejor Informe de Sustentabilidad a Industrias Peñoles, entregado a Fernando Alanís Ortega, Director General de Industrias Peñoles;

Mejor Entrevista a Microsoft de México, otorgado a Juan Alberto González Esparza, Director de Microsoft México;

Mejor Caso de Responsabilidad Social a Fomento Social Banamex, recibido por Fernando Peón Escalante, Director de Fomento Social Banamex;

Mejor Anuncio de Responsabilidad Social a Fundación BBVA Bancomer, entregado a Gustavo Lara, Director General de la Fundación BBVA Bancomer;

Mejor Evento de Responsabilidad Social a Universia – Santander y a Walmart de México y Centroamérica, donde Arturo Cherbowsky, Director General de Universia México, y Manuel Gómez Peña, Director de Sustentabilidad, de Walmart de México y Centroamérica, respectivamente, recibieron el reconocimiento;

Mejor Artículo de Opinión en Responsabilidad Social al químico Luis Manuel Guerra y a Ferenz Feher;

Mejor Investigación en Responsabilidad Social al Great Place to Work Institute – México, recibido por Jennifer Amozorrutia, Investigadora del GPTWI-M;

Mejor Caso de Responsabilidad Social Universitaria a la Universidad La Salle, entregado a Martín Rocha Pedrajo, Rector de la Universidad La Salle.

Discurso completo, Salvador Flores, al recibir el premio Ganar Ganar

Recibo este reconocimiento en nombre de la Universidad La Salle y de su rector el maestro Martín Rocha Pedrajo. También lo hago en representación de todas las coordinaciones y grupos estudiantiles que sustentan el quehacer social de la Universidad La Salle.

La responsabilidad social universitaria no es expresión de moda. Sus antecedentes están en la misma génesis de la universidad. Hoy en día supera las acciones de la extensión universitaria y proyección social.

Trasciende los conceptos de compromiso social, sensibilidad social o solidaridad social. No es la máscara para tranquilizar conciencias que algunas organizaciones utilizan al realizar sus actos filantrópicos.

La responsabilidad social universitaria considera la forma en la que se administran los recursos humanos y materiales en la universidad; los impactos y efectos colaterales en su quehacer de formar personas y profesionistas en los valores éticos y del desarrollo humano sostenible a través de los cuales éstas promoverán como egresados y profesionistas un desarrollo social justo.

Al recibir este reconocimiento la Universidad La Salle, próxima a cumplir sus primeros cincuenta años de vida como institución de educación superior mexicana, refrenda su compromiso de mantener; como lo sugiere metafóricamente la escultura que recibimos esta noche, nuestras manos abiertas y extendidas (estas manos son el pensamiento crítico y la reflexión) en el quehacer educativo y formativo de toda persona sin distingo alguno.

Finalmente, agradezco a mi esposa Martha y a mi hijo Julio Alberto por su amor, compañía y sabio consejo.

A Norma, Myriam, Gladys, Raquel y Liliana compañeras de camino en esta apasionante aventura de la formación social de los jóvenes universitarios.

Al licenciado José Ramón Barreiro y a todo el equipo de Relaciones Públicas y Comunicación por la destacada labor que realizan en materia de difusión del trabajo de la Universidad La Salle.

Al Dr. José Antonio Vargas Aguilar, vicerrector de Bienestar y Formación por brindarnos su orientación crítica para el mejor desempeño de los programas sociales de la Universidad.

Y al Mtro. Martín Rocha Pedrajo, rector de la Universidad La Salle, amigo y compañero de muchos de estos proyectos, algunos de ellos empezaron como un sueño y tuvieron de su parte siempre la palabra firme y amorosa: inténtenoslo ¿por qué no?

En la Universidad La Salle, somos La Salle, hacemos Comunidad… comunidad ligada al servicio.

Acreditación FIMPES

La Universidad La Salle, en el marco de los festejos de su cincuentenario, recibió por parte de la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior (FIMPES), el máximo nivel de acreditación que una institución de educación superior puede obtener, al refrendarle la denominación Lisa y Llana el pasado 8 de abril del presente año.

Con esta alta distinción alcanzada por la Universidad, culmina un proceso de dos años de intenso y estricto trabajo de autoevaluación a la gestión y operación académica institucional, apegada a la metodología exigida por FIMPES, proceso en el que participó aproximadamente el 72% de la Comunidad Universitaria atendiendo diversas actividades como la implementación de encuestas dirigidas a todos los sectores, entrevistas, trabajo de doce Comités principales y otros cuatro de apoyo logístico; todo ello encaminado al propósito de que la Universidad La Salle mantenga la excelencia académica y la calidad institucional de los servicios que ofrece a la sociedad y que ha sido parte de su distinción en estos casi cincuenta años de vida.

¿Qué implica obtener una acreditación Lisa y Llana por parte de FIMPES? En primer lugar, ratificar que seguimos ofreciendo programas educativos de calidad, actuales y pertinentes a los estudiantes mexicanos, con lo que les garantizamos una educación para toda la vida. También, mantener el reconocimiento logrado desde el año 2001, respecto al “Régimen de simplificación administrativa” de la gestión académica por parte de la SEP. Asimismo, seguir obteniendo el reconocimiento de “Excelencia académica”, también por parte de la SEP alcanzado en 2006[1].

En segundo lugar, mantener a la Universidad La Salle a la vanguardia de las instituciones de educación superior mexicanas, fundamentada en su modelo de cultura integral que exige la permanencia de una relación pedagógica de excelencia entre profesores y estudiantes, para formar profesionales competentes en el ámbito local y global, comprometidos y con sensibilidad social.

En tercer lugar, además de que la Universidad La Salle es una institución que cubre sus funciones universitarias sustantivas a través de mejores procesos de desarrollo académico, de investigación del conocimiento y de extensión universitaria, manteniendo la filosofía educativa lasallista, establecida por el Santo fundador Juan Bautista De La Salle, desde hace 327 años; reconocer que la Universidad sea una institución en la que los académicos desarrollen todas sus dimensiones como personas y como expertos en diferentes áreas del conocimiento; así como los colaboradores que participan en la operación y administración, para que hagan suya la trasformación constante de los procesos en que se apoya la actividad académica universitaria, conformando todos: estudiantes, académicos, colaboradores administrativos, padres de familia, egresados, junto con los Hermanos de las Escuelas Cristianas y bajo su orientación, animar a nuestra Comunidad Universitaria hacia un modo de vida permanente; como también lo hicieron las generaciones anteriores que impulsaron el proyecto ULSA desde 1962.

Esta última acreditación alcanzada por la Universidad La Salle, es resultado de su tercer ejercicio de Autoestudio. Los dos anteriores procesos se llevaron a cabo en los años 1994-1996 y 2001-2003, por lo que podemos afirmar que la ULSA tiene 15 años de mantener el reconocimiento de excelencia académica y calidad institucional, a través de FIMPES que confirman expertos académicos que trabajan en cuerpos colegiados, externos a la ULSA; que mantienen en todo momento, una rigurosa independencia de actuación, para garantizar la objetividad y transparencia del diagnóstico y dictamen resultante de todo el proceso efectuado en dos años. De aquí el doble valor de la acreditación lograda por la Universidad La Salle; uno es el interno por el reconocimiento a la excelencia de sus procesos académicos y administrativos; y el otro, por el prestigio de institución universitaria que se mantiene ante la sociedad, en México y el mundo.

Este excelente reconocimiento alcanzado por la ULSA, es el inicio de un nuevo reto que los lasallistas asumimos de cara al futuro. Acreditarnos nos acerca al cabal cumplimiento de la Misión lasallista, no es nuestro fin último. La acreditación nos compromete como institución a ver de inmediato, nuestro futuro de cara a las exigencias sociales y económicas de México; atender el reto de mantener actualizada nuestra oferta educativa conforme a las tendencias universales del conocimiento científico, tecnológico y humanista; a mantener la formación en la cultura integral de nuestros estudiantes, dotándolos de capacidades autogestivas, competentes, enfocados hacia un desarrollo personal y profesional con una visión internacional; pero por encima de todo, mantener viva y con vigencia la tradición tricentenaria de la obra educativa lasallista.

Por último, la acreditación ahora obtenida de FIMPES tiene una vigencia de siete años, hasta la primavera de 2018, por lo que en caso de que las Autoridades de la Universidad lo decidan conveniente, en el 2016 se deberá iniciar el 4° ejercicio de Autoestudio institucional.